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sábado, 27 de febrero de 2016

Historia de vida de la abuela Zulema Jacob, de 87 años

“Nací en una casita de adobe, con piso de tierra” –cuenta Zulema Jacob. “Los muebles eran de madera gastada, legado de la abuela” –agrega. “Éramos muy pobres” –afirma.

“En la cocina teníamos una mesa vieja, varias sillas, un banco largo, un estante de madera, donde poníamos los platos y los vasos, las ollas colgadas de la pared” -revela.
“Mi niñez no fue fácil pero sí muy feliz. Las tardes de verano las pasábamos en la quinta de verduras, regando, comiendo tomates frescos, y a la noche, andábamos por las calles atrapando bichitos de luz para poner en los frascos y usarlos como faroles” –se emociona- “mientras mis padres se sentaban en la vereda a conversar con los vecinos”.
“Éramos muy chicos. Yo tenía ocho hermanos y los vecinos de al lado tenían once hijos y los del otro lado, nueve o diez, ya no me acuerdo muy bien, pasó tanto tiempo” – se disculpa Zulema, que acaba de cumplir ochenta y siete años.
“Nuestros juegos eran sencillos y simples. Jugábamos a la escondida, a la mancha, a la rayuela, a la muñeca, todos juntos en la calle. Nadie tenía televisión ni radio. Los ricos sí tenían radio pero nosotros, la mayoría en la colonia, no. Los pobres apenas teníamos para comer” –remarca.
“Pero nunca nos faltó nada” aclara. “Nuestros padres nos dieron todo lo que pudieron. Eso sí, las verdaderas golosinas recién las probé cuando cumplí catorce años. Todavía recuerdo el sabor de los caramelos con relleno” –suspira.
“Tanta pobreza hizo que la familia se deshiciera muy pronto. Es una lástima. Porque todos nos casamos demasiado jóvenes” –reflexiona. “Yo me casé a los quince y a los veinte ya tenía tres hijos y uno más en camino. En total tuve trece hijos. Once vivos y dos fallecidos” –evoca.
Doña Zulema cuenta su vida con alegría. Es una mujer jovial. Siempre sonriente. Siempre atenta a su familia. Aunque vestida de negra, jamás muestra un rostro serio o un semblante triste. Sus ojos y su rostro siempre irradian felicidad.
“Sufrí pero también fui muy feliz” –sentencia.
Contar su historia de vida le hace bien. Se le nota. 

jueves, 25 de febrero de 2016

Cinco mujeres especialistas en la elaboración de diferentes tipos de Strudel


Catalina Resch, Angelina Graff, Haydee Burgardt,
Rosa Fogel y Delicia Fogel.
Nos cuentan sus secretos y sus historias de vida. Haydee Burgardt, Delicia Fogel, Angelina Graff, Rosa Fogel y Catalina Resch fueron reunidas por Patricia Mellinger en el Centro Cultural del Pueblo Santa María. Preparativos de la Strudelfest.

Un entusiasta grupo de cinco mujeres del Pueblo Santa María fueron convocadas para hablar de sus recuerdos y para contar algunos secretos de cocina en torno a la elaboración del Strudel. 
Son algunas de las mujeres que están aportando su conocimiento y práctica en la elaboración de este preciado plato, estrella de la gastronomía alemana.
Muchos pueden haber creído que hay una única variedad del clásico postre: elaborado con manzana contenida en una delicada masa que se hornea despacio y que queda crujiente y sabrosa con la crema y el azúcar. Pero en realidad hay alrededor de cinco variantes de Strudel, y algunas como la que lleva chucrut en su interior, que son muy preciadas por la gente de los Pueblos Alemanes.
Angelina Graff cuenta que “empecé a hacer el Strudel de joven, tenía 15 años y teníamos que estar ahí ayudando en la cocina a mamá. Mamá hacía y nosotras éramos las que teníamos que aprender, ayudar, ver cómo se hacen las cosas. No creo que cada domingo había Strudel en la mesa, pero sí se hacía cuando teníamos interés en comerlo, o cuando había algún acontecimiento especial. En casa hacíamos mucho el Strudel de manzana y crema. Se hacía una masa con harina y un poco de agua tibia y sal. Se ponía a reposar un rato y luego poníamos sobre la mesa un mantel y se estiraba la masa sobre ella, llevando hacia afuera, desde el centro, para que quede bien finito. Después se ponen manzanas cortadas finitas, algunas mujeres las ponen con cáscara, yo siempre se la saco.
Ponemos azúcar y bastante crema y se va arrollando con la ayuda del mantel, ni tocamos la masa. Puesto en la fuente de horno se coloca por encima un poco de crema y azúcar y se cocina. Comíamos el Strudel a cualquier hora, hasta que se termina”.
Catalina Resch recuerda que en la casa de sus padres se hacia el Strudel para Pascua y para las fiestas de Kerb. 
Recuerda “el Strudel de chucrut, de zapallo y de azúcar quemada. Para estos Strudel hacemos una masa con levadura, en una masa no muy dura que se deja reposar, y después se hacen bollos para cada Strudel, se estira con el palote y se coloca el relleno adentro. No es la masa finita del Strudel de manzana. En la casa de mis padres se hacía para comer en esas fechas especiales, con otras tortas como el Dünekuchen”. 
Contó Catalina que horneaban estos Strudel en el horno de la panadería de Weisbeck, horno a leña. “Todas las tortas se cocinaban en el horno de la panadería”. 
¿Hacían grandes cantidades para vender?, fue la pregunta para Catalina, la respuesta una negativa enfática: “éramos 14 hermanos, una familia muy grande, y además recibía visitas de afuera. Dormíamos esos días en el piso y todos lo pasábamos más divertido que ahora. Recibíamos a los parientes que habían ido a trabajar a Río Negro y a otros que venían del campo. La pasábamos muy lindo, todos ayudábamos en esos días. Estábamos todos juntos tres o cuatro días, venían en carritos con caballos para encontrarnos entre parientes y amigos. Mi mamá cocinaba muchas cosas en el horno de barro, hacían la sopa de gallina con fideos caseros. Iban todos a los bailes, que empezaban temprano, a las 10 de la noche y a las 12 o la 1 se terminaban. Comíamos los Strudel cuando se tomaba mate”. 
Contó que el Strudel de zapallo lleva azúcar y la variedad de azúcar quemada se elaboraba dejando quemar lentamente el azúcar con un poquito de agua, generalmente en el horno de la cocina a leña, y después se le ponía maicena para espesarlo, y con esta preparación se rellena la masa de levadura. “Hay algunas de estas recetas que me acuerdo y otras que tengo anotadas, para no olvidarme”, contó la mujer.
Haydee Burgardt relató a La Nueva Radio Suárez que “el strudel que preparábamos en casa era el de manzana y también el de zapallo. Los preparábamos para las fiestas y por supuesto para los casamientos. Antes no había tantas tortas como ahora, por lo que había que hacer mucho Strudel y Dünekuchen. Me enseñó a hacerlo mi mamá; tenía 11 años cuando empecé a ayudar, éramos 9 hermanos y mi madre sola no podía. Teníamos que ayudar en la limpieza, ordeñar a la mañana temprano. Mamá hacía dulce de leche, la crema, la manteca, todo lo que usábamos era todo hecho en casa. Además teníamos que lavar la ropa en tabla, con fuentón. No necesitábamos ir al gimnasio, trabajábamos y eso era ejercicio suficiente”.
Delicia Fogel contó que el Strudel de ricota se hace “por supuesto con ricota y con manzana cortada finita, se pone en la masa de levadura, se le pone crema, a veces se le agregan pasas de uva y una yemita de huevo para que adhiera y se rellena el Strudel. Comemos este Strudel a la hora del mate, o a la mañana en el desayuno”. 
¿Cuál cuesta más elaborar? La respuesta de Delicia es que con práctica no cuestan mucho trabajo elaborarlos. 
“Y me gustan los dos, el de ricota y el de manzana con la masa tipo filo, que se estira bien finito. Este es el que conoce todo el mundo y es que el se sirve de postre en todas las fiestas con comida típica”. 
Cuenta que le enseñó a hacer esta y otras comidas su mamá y también la abuela: “la abuela me enseñaba mucho, pero mi mamá tenía una mano excelente para toda la cocina. Era quien mandaba en la cocina cuando estábamos las tres juntas. Pero me enseñó sobre todo mi abuela, porque estaba mucho más con ella. Siendo chica iba de una casa a otra: cruzaba la calle y elegía dónde comer cada día, de acuerdo a lo que habían cocinado. Mi abuela hacía también los domingos sopa de gallina, con fideos amasados por ella”. 
Con la mano que tiene Delicia para la cocina, ¿ha logrado los sabores que recuerda de su infancia, que lograban su mamá y su abuela?, responde que “a veces sí, pero no siempre. Hay ingredientes que no son como los de antes. La vainilla no es la misma de antes, como para dar un ejemplo. La crema también es diferente de la que hacíamos en casa”.
Rosa Fogel comenta luego que “ahora a este Strudel se le agrega una bochita de helado, pero no es lo mismo. Al de zapallo mi mamá le ponía un poquito de pimienta blanca, que con azúcar es riquísimo, para darle más sabor. Ayudaba a mamá en la cocina y de ella aprendí a hacer el Strudel de manzana, con la masa bien finita. Hoy en día, cuando hago para mi familia, utilizo 3 kilos de manzanas verdes, tengo que doblarlo en la asadera, porque a lo largo no entra. Le pongo canela, pasas de uva, mucha azúcar y crema. Y como pasa siempre se pelean por la última porción”.
Todas las mujeres consultadas coincidieron en que estar ayudando a preparar la Strudelfest es “estar recordando nuestra infancia, con nuestros propios abuelos y nuestros padres, cuando nos reuníamos para celebrar”, y obviamente la cocina era el lugar y motivo de encuentro para las mujeres.

Fotografías de la Plaza del Inmigrante, en Pueblo Santa María








miércoles, 24 de febrero de 2016

Pueblo San José: 1° concurso de jardines y huertas


Los interesados podrán inscribirse en la Delegación Municipal de Pueblo San José hasta este viernes. Se premiará la creatividad, dedicación, incorporación de plantas nativas y originalidad. El concurso busca la participación vecinal en el cuidado y embellecimiento de la comunidad. La entrega de premios será en el acto del 13 de abril.

En el marco de los festejos por el 129° aniversario de Pueblo San José, la Delegación Municipal, encabezada por Diego Schneider, junto al INTA Pro Huerta de Coronel Suárez, organiza el 1° Concurso de Huertas y Jardines.
La inscripción se realizará en la Delegación Municipal hasta este viernes 26 de febrero inclusive. Los ganadores serán nombrados la semana siguiente y los premios se entregarán en el acto del 13 de abril.
El jurado evaluará mantenimiento, dedicación, combinación de formas, colores, tamaños y volúmenes de los espacios, la incorporación de plantas nativas, creatividad y originalidad.
Podrán participar vecinos aficionados a la jardinería y la producción de huertas. 
Deberán inscribirse en la Delegación Municipal dejando sus datos, señalando la categoría en la que desean participar.
El objetivo general del concurso es lograr la participación vecinal en el cuidado y embellecimiento de los espacios verdes de Pueblo San José, buscando revalorizar la importancia de los jardines, como expresión de buen gusto, compromiso, dedicación y amor por las plantas, árboles y flores, como así también fomentar la producción de huertas para consumo propio, promoviendo el desarrollo de los jardines y las huertas como espacios verdes necesarios en el desarrollo urbanístico.

martes, 23 de febrero de 2016

La vida privada de la mujer alemana del Volga

Nuestras abuelas tienen mucho para contarnos y este libro rescata su memoria y la graba en el recuerdo para siempre. “La vida privada de la mujer alemana del Volga”, tiene en sus páginas la voz de nuestras abuelas, esas grandes mujeres que también hicieron historia y nos legaron una herencia cultural que nosotros tenemos el deber de conservar para siempre.
Para adquirirlo comunicarse a juliomelchior@hotmail.com

FIESTA 127º ANIVERSARIO DE ALDEA SAN ANTONIO

 Fuente: munialdea.gov.ar

Como cada Febrero, Aldea San Antonio se viste  de fiesta, es por ello que el sábado 27 de febrero se llevará a cabo  en Aldea San Antonio los festejos del 127° Aniversario de su fundación, donde el Municipio local organiza la “Fiesta del Pueblo”. A través del Área de Cultura Municipal y la colaboración de entidades intermedias y vecinos de la comunidad.

Desde la 10:00 hs  comenzaran los festejos oficiales en la Plaza San Martin, punto de encuentro para homenajear a nuestros antepasados, con entrada libre y gratuita.
Se podrá disfrutar de  Stand con Artesanías, comidas típicas alemanas, Bebidas frias, Cerveza Artesanal y comidas rápidas.
Actuación  de orquestas y Ballets Alemán, y con la presencia de las costumbres de nuestros antepasados, exponiéndose  un museo interactivo, conducido por un referente de la colectividad, el Sr. José Luis Sack, también contaremos con  paseos gratis en “Carro Ruso”
Desde las 18:30 hs   comienza  el tradicional desfile típico Alemán por las calle de la Aldea, con carrozas representativas, delegaciones de Ballets, Carros “Ruso”, bandas de música alemana en vivo y todo el colorido, con la participación de todos.
En el recorrido del desfile se podrá degustar la tradicional bebida originaria de los inmigrantes del Volga; “El Kuast”.
Finalizando el desfile en la Plaza San Martin, donde se realizara el cierre con música y baile alemán, interactuado con los ballets y el público presente.
A  las 19:30 hs  se realizará el acto protocolar con la presencia de autoridades y todas las delegaciones de la colectividad llegadas desde distintos puntos de la provincia y el país.

20º FIESTA DEL INMIGRANTE ALEMÁN 2016

Desde las 20:00 hs estará disponible el predio del Club Social y Deportivo San Antonio  donde organizará la 20° Fiesta del Inmigrante Alemán, importante evento con un entrada de $ 100 para mayores menores a confirmar.
Se podrá degustar comidas típicas alemanas como  Prode de Cerdo, Krau Pirök, Tortas Alemanas, Kreppel)  Patio Pizzero y Cervecero, Cerveza Artesanal, baile popular con los Gringos del Volga, Maravillas Alemanas y Los Nuevos Waigandt.
Los Ballet que participan del desfile por la tarde pueden acceder al predio sin costo, se encontrará  un escenario alternativo donde los  Ballet de Danzas Alemanas podrán lucirse con sus coreografías.
Durante el evento se realizará la Elección de la Reina del Inmigrante Alemán 2016.
Contacto: 03446 15 478 721

Primera Strudelfest en el Pueblo Santa María


La tercera Colonia se viste de fiesta para recibir a los visitantes. Un gran acontecimiento tradicional. Sábado 5 y domingo 6 de marzo.

El lunes por la mañana se desarrolló una conferencia de prensa en la sede del Instituto Cultural con la presencia de Alberto Guede, Presidente de este organismo, de Juan Ignacio Fidelle, Secretario de Producción del Municipio suarense, y de Patricia Maier, Patricia Mellinger y Javier Graff, organizadores.
Inició la conferencia el Profesor Alberto Guede, quien indicó que “para nosotros es un inmenso placer presentar este primer Strudelfest en Pueblo Santa María, con una comida típica alemana que viene de larga data y antigua tradición. Va a tener lugar el 5 de marzo, con una cena y baile, y el domingo 6, durante todo el día, a partir de las 10 de la mañana”.
Fue Patricia Mellinger, la Coordinadora del Centro Cultural Santa María, la encargada de brindar todos los detalles de esta fiesta.
Anunció que “el sábado 5 está la cena que la organiza La Casa del Fundador, con un menú típico, habrá un sketch, danzas alemanas, ameniza el grupo Revelación. El domingo habrá una misa en acción de gracias a las 10 de la mañana, luego la apertura de los stands, con 40 artesanos ya confirmados, lo que nos parece muy importante. A las 11 de la mañana vamos a estar haciendo el Strudel gigante. Habrá distintos lugares de gastronomía para que la gente almuerce, como Weimannhaus, La Casa del Fundador, Museo Parque La Palmera, Confitería del Club El Progreso, la cocina del Club El Progreso, entre otros lugares”.
Por la tarde la inauguración de la Strudelfest: “con el toque de campanas y el acompañamiento de la Banda Bartolomé Meier cantaremos el Himno Nacional y el Himno Alemán, las palabras de las autoridades y la degustación del Strudel. Se hará un gran strudel de manzana y otro de levadura. A las 17 horas estaremos con las danzas de Colona Barón, La Pampa; y Colonia Hinojo, Olavarría, y luego la presencia de acordeones con música típica y baile en la avenida 11 de mayo”.
Informaron los organizadores que habrá por la tarde una propuesta especial de recorrida turística por los principales lugares de Pueblo Santa María: “agradecemos a la Coordinadora de Turismo que ha estado trabajando codo a codo con nosotros, igual que el Instituto Cultural, para que esta fiesta tenga todo el brillo que pretendemos”.
Por su parte, Patricia Maier dijo que “en nombre de todos los que somos miembros del grupo que está organizando esta fiesta queremos agradecer la presencia de los medios, además de agradecer a las autoridades municipales, que como se ha dicho nos están apoyando para que esta fiesta sea una realidad. Esta propuesta se gestó el año pasado en forma muy tímida, en nuestra institución, donde se convocó a todas las instituciones de Pueblo Santa María que se acercaron y por suerte se adhirieron a esta iniciativa. Nuestro propósito en esta fiesta es resaltar Pueblo Santa María, que fue nombrado como pueblo turístico, hacer reconocer y conocer nuestro patrimonio histórico y cultural y darle a conocer a nuestros jóvenes ese patrimonio que tienen a su alcance, que tomen como ejemplo el trabajo que están haciendo las instituciones, para que ellos tomen esa posta y continúen. Es una fiesta popular para que todos puedan concurrir, porque no va a haber ninguna limitación económica, ya que la entrada es libre y gratuita. Podrán concurrir con sus reposeras y equipos de mate para participar de este evento que comienza en horas de la mañana. Agradezco a todas las instituciones de Santa María que están poniendo su empeño y su trabajo para que todo salga bien”.
A su turno, Javier Graff, de Weimannhaus y uno de los integrantes del equipo organizador, informó que “vamos a hacer dos tipos de Strudel. El Strudel de manzana, que será de 15 metros, y por el otro lado vamos a elaborar el tradicional de levadura, que lo van a hacer todas las instituciones. Se va a llevar a cabo en forma conjunta, en un solo día, para presentarlo también a la par del de manzana. Este Strudel llevará distintos rellenos: zapallo, ricota, manzana, chucrut y otro que es una mezcla almibarada de dulce de leche y harina. Así cubrimos todas las variedades de Strudel. Creemos que alrededor de 600 kilos de harina son los que se van a utilizar, aproximadamente, entre todos los stands para producir Kreppel, Strudel,Fülsen y Dünekuchen, que son parte de la gastronomía tradicional alemana”.
Será una verdadera fiesta, para la que ya está todo listo: dispuestas las fuentes especialmente realizadas para contener el Strudel de manzana de 15 metros; todas las otras variedades que sumarán muchos metros del preciado plato alemán; las manos que rebosan cultura y tradición, aprendida de sus ancestros, para elaborar en el día cada una de estas comidas motivo de la fiesta. Sólo hace falta contar con clima agradable para disfrutar de lo que la gente de Santa María ha dispuesto.

lunes, 22 de febrero de 2016

"Historia de los alemanes del Volga"

Nuestros abuelos tienen una rica historia para contar. Un pasado lleno de gloria y proezas. Un camino que todos debemos recorrer para rescatar su memoria y llevarla por siempre en el recuerdo.  
El libro “Historia de los alemanes del  Volga”, del escritor Julio César Melchior, se puede adquirir por correo, por el sistema de contra reembolso. Recién lo abona al tenerlo en sus manos. Comunicarse a: juliomelchior@hotmail.com.

Gran acto de devoción mariana en la Gruta de Fátima de Pueblo Santa María


Como todos los años se renueva la fe y la esperanza. La procesión partió desde la Parroquia del Pueblo Santa María. La misa se ofició en la Ermita ubicada en el acceso a la tercera Colonia. Se cumplieron 51 años de la bendición.

En una jornada donde la temperatura acompañó bajo un cálido sol, se cumplió una ceremonia muy sentida como todos los años en el centro Mariano donde se honra a la Virgen de Fátima, ubicado en el acceso al Pueblo Santa María.
Minutos antes de las 18:30 hs. los fieles fueron llegando desde diferentes sectores de nuestra ciudad, los Pueblos Alemanes y la zona rural para dar la bienvenida mas afectuosa a la procesión que había partido a las 17:30 hs. desde la Parroquia Natividad de María Santísima, llevando la imagen de la Virgen secundada por los jinetes y en especial los chicos que concurren a equinoterapia “De Corazón” del Pueblo Santa María y otros emprendados mas los fieles que en una extensa caravana acompañaron a la Virgen desde el templo en Pueblo Santa María hasta la ermita en el ingreso a la localidad.
Los feligreses con gran emoción dieron la bienvenida a la Virgen y el Sacerdote junto al Coro Parroquial Santa María se dispusieron a iniciar la santa misa que como siempre tiene la sagrada finalidad de dar gracias a Dios por los frutos recibidos, las benditas lluvias, las cosechas y todos los beneficios recibidos para las familias.
Este año “A Jesús por María” se conmemoraron los 51 años de la bendición de la Gruta de Fátima, cuya ceremonia se llevó a cabo el 21 de febrero del año 1965, recordando los motivos de su construcción e impulso que brindó el Padre Juan Peter para responder a la generosidad del Señor y orar por abundantes lluvias en una época donde las sequías predominaban en nuestra zona.
Una vez reciba la virgen y ubicada junto al altar el sacristán Oscar Baugartner recibió al padre Leandro Volpe quien presidió la celebración que se inició con las lecturas del día que estuvieron a cargo de los fieles y el acompañamiento del Coro Parroquial.
El Sacerdote en su prédica señaló que “es necesario ser agradecidos a Dios y a María Santísima, Madre de Dios y Madre nuestra”.
Luego en su homilía el Padre Leandro expresó que “Es buena cuando aprendemos a descubrir algo que no hemos hecho nosotros, por lo cual hay tantas cosas que no las hacemos nosotros y que brillan y que son buenas, por lo cual es meritorio cuando aprendemos a disfrutarlas, cuando valoramos que algo que hicieron otros para nosotros, es necesario decir gracias” señaló el sacerdote.
Luego avanzado en las lecturas del día para enfatizar que “Cuando miramos el fruto del trabajo nuestro y en el fondo descubrimos mas el trabajo de Dios que de nosotros, decimos gracias, gracias porque voz y entonces descubrimos que no podemos todo , por eso reafirmar la experiencia, la intersección de la Virgen que nos escuchó y es el momento de decir gracias, como ocurrió hace 51 años , con la experiencia de la lluvia que se asemeja a la vida corriente donde es necesaria la presencia de Dios, por eso aprendemos a decir gracias”.
Luego el sacerdote se refirió a la “fe la necesidad de ver algo más brillante todavía que es la presencia de Dios, por eso es importante cuando aparecemos abrumados, apabullados por las noticias, es importante ver la realidad con otros ojos, con los ojos de Dios y que triste que se pone todo cuando empezamos a pensar que en la vida, solo estamos nosotros”.
Finalmente el Padre Leandro exhortó para que “Cuando miremos nuestro trabajo también tengamos cuidado, no creamos que nos sabemos todo y nos olvidamos de Dios, no nos olvidemos de la parte que le corresponde que es la mejor , aprender a mirar la vida con ojos de fe , la vida tiene luz, empecemos a decir gracias desde lo cotidiano, porque la vida cotidiana tiene luz, tiene sombras sin duda pero sobre todo luces” reflexionó para continuar con la consagración eucarística y la bendición de las espigas junto a los frutos de la tierra que fueron levantados en mano por la feligresía que acompañó la santa misa en acción de gracias en la gruta de la Virgen de Fátima en una jornada extremadamente calurosa.

jueves, 18 de febrero de 2016

El amor al terruño

Wie gehts? –me pregunta Pedro con una sonrisa al verme pasar.
Alles gut? –me interroga Juan desde más allá, levantando la vista de las plantas de tomates de su huerta.
Gut! Gut! – les respondo a ambos alzando la mano derecha como si los hubiera dejado de ver ayer nomás. Es que uno se va de su pueblo sin irse jamás del todo, porque siempre está regresando y su gente siempre lo está esperando. Con su cordialidad, su bonhomía, su idiosincrasia, su idioma, los recuerdos compartidos y el amor incondicional por el terruño.
Y mientras recorro la colonia, una lágrima rueda por mi mejilla.

Todo listo para la Strudelfest, el domingo 6 de marzo en Pueblo Santa María


Todas las calles de la Avenida 11 de Mayo estarán cubiertas con stands. Habrá además recorridos turísticos por Santa María. Patricia Mellinger anticipó que se elaborará “el apfelstrudel gigante, que será de unos 15 metros, que será horneado en una panadería y se podrá degustar en horas de la tarde. Y en cada stand se venderán los diferentes tipos de Strudel. Todas las instituciones el día sábado estarán elaborando Strudel de levadura, con diferentes rellenos, para degustar”.

La Nueva Radio Suárez entrevistó a Patricia Mellinger, quien está a cargo del Centro Cultural que funciona en Santa María, para conocer detalles de los tramos finales de la organización de la Strudelfest, que tendrá lugar el 6 de marzo en la Avenida 11 de Mayo de esa localidad.
“Está todo listo, tenemos todas las cosas confirmadas. La cena y baile que se organiza desde la Casa del Fundador para el sábado 5. Luego tenemos todo para elaborar el Strudel gigante. Están confirmados los acordeonistas que van a participar, los grupos de danza que van a venir de Colonia Barón, La Pampa, y de Hinojo, cerca de Olavarría”.
Se utilizará toda la Avenida 11 de Mayo: “vamos a utilizar todas las calles de la Avenida 11 de Mayo, porque formarán parte de este fiesta todas las instituciones de nuestra localidad, los artesanos de Santa María, tenemos un patio de juego para que estén los chicos, invitamos a los artesanos de Coronel Suárez y de los Pueblos Alemanes. Habrá una exposición de carros antiguos y otra de autos antiguos. Va a participar la Banda Municipal Bartolomé Meier y la actividad se iniciará con una misa, a las 10 de la mañana. Va a estar todo muy lindo”.
Habrá un recorrido turístico por Santa María: “está organizado por la Dirección de Turismo, incluirá visita al Museo Parque La Palmera, va a estar incluida una visita a la Parroquia y también por los edificios arquitectónicos más importantes de nuestra comunidad. La primer recorrida se estima para las 4 de la tarde y después los recorridos serán cada 50 minutos. Habrá transporte”.
Por supuesto que habrá venta de Strudel.
“A las 11 de la mañana se hace la apertura de los stands y también en ese momento nuestro Chef Javier Graff, con un integrante de cada institución, va a estar elaborando el apfelstrudel gigante, que será de unos 15 metros, que será horneado en una panadería y se podrá degustar en horas de la tarde. Y en cada stand se venderán los diferentes tipos de Strudel. Todas las instituciones el día sábado estarán elaborando Strudel de levadura, con diferentes rellenos, para degustar”.
Al principio de la nota Patricia Mellinger habló sobre las actividades previstas en el Centro Cultural Santa María, del que está a cargo: “queremos seguir con todas las actividades y talleres como el año pasado. Tenemos muy buena comunicación con nuestro nuevo Presidente del Instituto Cultural. Hemos pedido los talleres. Y en cuanto al NAC, a cargo del área de Comunicación, también está funcionando muy bien y esperamos seguir con los talleres que teníamos el año pasado”.

martes, 16 de febrero de 2016

Primera Strudelfest, el 6 de marzo, en Pueblo Santa María

Fue una fiesta el 4º Patio Cervecero de la Sociedad Germánica de Tornquist

 Fuente: lanuevaradio.com.ar

Participaron los dirigentes de la Asociación Germano Argentina del Pueblo San José y la Asociación Descendientes de Alemanes del Volga encabezados por Juan Hippener y Hugo Schwab.

Desde la ciudad de Tornquist se expresaba que sigue el crecimiento de la fiesta y este año el 4º Patio Cervecero fue un éxito ya que cerca de 700 personas colmaron el predio al aire libre de la Sociedad Germánica del vecino Distrito.
Aunque la fiesta estaba prevista a la hora 21 desde muy temprano comenzó a llegar la gente y a esperar a que se abrieran las puertas para conseguir un lugar durante el sábado pasado en la ciudad de Tornquist.
Ya instalados los presentes comenzaron a visitar los stands de comidas alemanas para disfrutar exquisitos Carré de cerdo, Curry Wurst, Hamburguesas, Snack con Chucrut, Brownie, Strudel, entre otros platos y la infaltable cerveza tirada de “Reina Serana” con Diego y Erica Folco.
Tuvieron que tener paciencia para llegar a comprar porque la gente colmo los lugares, pero en definitiva se pudo degustar muy buenas exquisiteces.
A la hora de los espectáculos una gran presentación dejó el Ballet Immer Truff provenientes de Colonia Barón (La Pampa) interpretando muy buenas danzas típicas alemanas siendo muy aplaudidos.
También reconocieron la presencia de integrantes de la Asociación Descendientes de Alemanes del Volga y Club Germano Argentino del Pueblo San José de Coronel Suárez con Juan Hippener y Hugo Schwab que viajaron especialmente con su grupo de trabajo.
Por otro lado el grupo de la Sociedad Germánica invitó al Intendente Municipal Sergio Bordoni a bailar La Polonesa y su desempeño fue aceptable agradeciendo la entidad el apoyo que le brindo a la institución para este evento.
A la hora del tradicional Speecher de la Cerveza (Se le pega a un tapa del barril que riega a todos los asistentes) La Delegación de Coronel Suárez subió al escenario para realizar este evento. 
A esa hora cerca de las dos e la mañana había gran expectativa en los concurrentes que pedían a gritos el golpe fatal que dio Juan Hippener para que el líquido saliera con tanta fuerza que casi ahoga a más de uno. Eso sí el baño de inmersión surtió efecto el que no recibió cerveza se la llevó en sus prendas.
Todos pudieron disfrutar de una u otra forma con el baile que le puso ritmo durante la noche y la estelar actuación del Conde Graff.
La Presidente de la institución Erica Keller agradeció el apoyo del público e hicieron entrega de presentes a diferentes personas que colaboraron entre ellos el Ballet y la delegación de Coronel Suárez que adelantó su fiesta para el 8 de Abril en Pueblo San José con motivo de los 40 años de la Asociación de Alemanes del Volga.
Para el año próximo seguramente se redoblará el esfuerzo en esta fiesta que llegó para quedarse rumbo al centenario de la institución en 2022 con el objetivo de remodelar completamente el Salón Histórico.

domingo, 14 de febrero de 2016

Procesión y misa recordando los 51 años de la bendición de la Gruta de Fátima, en Pueblo Santa María


Acceso a Pueblo Santa María. Domingo 21 se recordarán los 51 años de la bendición de la gruta.

Como todos los años la devoción mariana se hará presente en el acceso al Pueblo Santa María donde se levanta la gruta a la Virgen de Fátima en acción de gracias y para recordar el 51º aniversario de la bendición de la gruta que tuvo lugar el 21 de febrero de 1965.
Con tal motivo la Parroquia Natividad de María Santísima del Pueblo Santa María invita a la programación que se iniciará ese día a las 17.30 horas con la salida en procesión desde el templo hasta la gruta donde a partir de las 18.30 horas se oficiará la santa misa, con lo cual se invita a los fieles de los tres pueblos alemanes, Coronel Suárez y localidades vecinas y muy especialmente a los amigos productores agropecuarios a tributar su agradecimiento a Dios por los beneficios recibidos.
Domingo 21 de febrero, 17.30 horas procesión y 18.30 horas Santa Misa en la gruta ubicada en el acceso al Pueblo Santa María.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Se viene la décima edición del libro “La gastronomía de los alemanes del Volga”, del escritor Julio César Melchior

Ingresó en imprenta la décima edición del libro “La gastronomía de los alemanes del Volga”, del escritor Julio César Melchior. La nueva edición se lanzará durante la Strudelfest, el 6 de marzo, en Pueblo Santa María. Lleva más de cinco mil ejemplares vendidos hasta el momento.

La obra está dividida en diez capítulos y rescata más de ciento cincuenta recetas tradicionales de los pueblos alemanes, recopiladas por el escritor a lo largo de varios años de investigación.
Contiene las recetas y el secreto para elaborar menús tradicionales, comidas típicas, sopas, tortas, panes, dulces, quesos, conservas, cervezas, vinos, licores y decenas y decenas de recetas más, para elaborar cualquiera de los platos tradicionales que componen la gastronomía de los alemanes del Volga.
Un universo de sabores, aromas y colores que ya es un clásico.
Una obra que seguramente continuará cosechando éxitos como viene ocurriendo desde que se lanzó la primera edición.
Reserve su ejemplar. Se agota muy rápido.

martes, 9 de febrero de 2016

Historia de vida de una abuela alemana del Volga

“Éramos diecinueve hermanos, siete varones y tres mujeres, del primer matrimonio de mi padre, y cuatro varones y cinco mujeres, del segundo” –cuenta Margarita Weimann.  “Fuimos una familia tan numerosa que nunca pudimos estar reunidos todos juntos.  Ni de chicos ni de grandes. Había tanta diferencia de edad entre el primero y el último que más que hermanos parecían padre e hijo” –explica.

“Cuando murió mi mamá mi hermano menor tenía apenas unos meses. Papá quedó viudo con diez hijos. Nos repartieron en casa de mis abuelos, tíos, primos, dónde pudieron. Así terminados separados –revela con tristeza. Nunca volvimos a estar juntos. Mi papá se volvió a casar enseguida para criar a mi hermano y tuvo más hijos. A nosotros nunca nos buscó para llevarnos con él. Nos visitaba cuando tenía tiempo. Trabajaba mucho. A mí me crío una tía que tenía once hijos” –agrega.
“Empecé a trabajar desde muy pequeña. Había mucho para hacer en la casa.  Mucha ropa para lavar, coser, remendar. También tenía que ayudar a cocinar y cuidar de los niños. No fue fácil” –revela. “No pude ir a la escuela. En aquel entonces no era obligación que las mujeres estudiaran. Había mucho trabajo para hacer.
“Tampoco tuve tiempo para jugar. Jugaba cuando me podía escapar de la cocina” –confiesa.
“Estuve en la casa de mi tía hasta que me casé, a los diecisiete –relata. Mi tía no quería que me casara tan joven pero yo quería mucho a mi marido y quería irme y tener mi propia casa y mis propios hijos” –afirma.
“A los pocos meses quedé embarazada. En total tuve cinco hijos. Ya están todos grandes. La mayoría son abuelos” –afirma con satisfacción.
Margarita Weimann quedó viuda hace cinco años. Vive sola, en la casa en la que crío a sus hijos. Tiene ochenta y siete años.

Cuántos recuerdos nos despiertan estas imágenes, no es cierto!?

El fuentón, la tabla de lavar, el cepillo, la silla... 
Mi madre lavando ropa en las frías mañana de invierno...

Firmando mis libros

Es un placer autografiar mis libros para los lectores interesados en mi obra y en la historia y cultura de los alemanes del Volga: juntos estamos manteniendo vivo el recuerdo de nuestros antepasados.
Historia de los alemanes del Volga y La vida privada de la mujer alemana del Volga: Los dos libros de pueden adquirir desde cualquier lugar del país, por correo, por el sistema de contra reembolso. Comunicarse a: juliomelchior@hotmail.com

domingo, 7 de febrero de 2016

Niñez de una abuela alemana del Volga

Otras realidades. Otras sociedades. La misma niñez.
Clara Andes de Ruppel, de ochenta y nueve años, reconoce que “nuestra niñez fue muy dura” pero sostiene que “fuimos muy felices”. Tanto que, cuando recuerda esos años, su rostro se ilumina, sus ojos irradian luz y alegría. Evidencia irrefutable de que pese a la pobreza en la que creció, fue muy dichosa.

“La mayoría de los niños crecimos sin saber lo que eran las golosinas. Solamente algunos tuvieron la suerte de que les regalaran caramelos: en Pascua, cuando los traía el conejo, y en Año Nuevo, durante wünsche gehen. Los únicos dulces que comimos fueron los que elaboraba mi mamá durante el verano con las frutas y verduras de las quintas, que nos regalaban los vecinos” –revela. “Dulces de ciruela, manzana, durazno, zapallo, tomate”.
“Tampoco conocimos la manteca” –confiesa. “Untábamos el pan con gruesa y lo espolvoreábamos con azúcar. ¡Era una delicia! A veces teníamos miel porque algún amigo de papá se la regalaba para los hijos” –agrega.
“Con mis hermanos salíamos al campo con los perros a cazar liebres, peludos, mulitas, alguna que otra perdiz, para colaborar con la comida y variar el menú. También íbamos mucho a pescar y a cazar nutrias y vizcachas. Papá vendía los cueros y compraba harina, azúcar, yerba… -enumera.
“Ropa teníamos muy poca y generalmente usábamos las antiguas alpargatas hasta que no daban más de los agujeros que tenían en las suelas. Zapatos recién tuve de grande, cuando mis hermanos y yo empezamos a trabajar” –continúa contando Clara.
“A la escuela íbamos muy poco. Ninguno de mis hermanos terminó la primaria y yo cursé hasta segundo grado. No teníamos tiempo. Había que ayudar en casa, en el campo, en la huerta. A los doce años mi mamá ya me había colocado para cuidar niños. A esa edad ya sabía cocinar. Tuve que criar a varios hermanitos porque la mamá tenía muchos hijos y no podía con todos” – explica.
Trabajó hasta el día que se jubiló.
“Me casé joven” –evoca. “Tuve varios seis hijos. Quedé viuda a los treinta. Nunca me volví a casar” –concluye.

sábado, 6 de febrero de 2016

Los descendientes de alemanes del Volga buscan rescatar su acervo cultural

Publicado en Radio Provincia
Ciudad de La Plata
Programa "El Provincial"

El escritor, César Melchior, se refirió a sus libros “Historia de los alemanes del Volga”, “La vida privada de la mujer alemana del Volga” y otros.

En diálogo con Radio Provincia, Julio César Melchior, contó que “desde niño me interesé por la poesía. Vivía en una familia de alemanes del Volga, y veía cómo distintas cosas que pertenecían a nuestro acervo cultural iban desapareciendo, y también distintas costumbres dentro de la comunidad, como el idioma”.
“Esta situación me llevó a intentar rescatar ese acervo cultural”, mencionó. Melchior habló sobre la segunda edición de su libro “Historia de los alemanes del Volga” y también nuevas ediciones de los libros “La vida privada de la mujer alemana del Volga” y “La gastronomía de los alemanes del Volga”.
Por último, se refirió a los inmigrantes alemanes del Volga que se radicaron en el partido de Coronel Suárez “a través de las colonias”. Era un pueblo que tenía el trabajo como prioridad, una fuerza inquebrantable y religiosa”, dijo.

Así desapareció de la historia la casa de mis bisabuelos alemanes del Volga

La puerta al pasado se cerró para siempre. 
Mis tías, luego de mucho batallar con mi abuela, de ochenta y nueve años, lograron obtener la llave de la casa de mis bisabuelos, cerrada hacía más de veinte años. Para limpiarla –adujeron. Para hacer orden –sostuvieron. Ni lo uno ni lo otro. La verdadera razón de tanto interés repentino por la vivienda en la que habían desarrollado su vida mis bisabuelos, era arrasar con su memoria.  Borrarlo todo. Tirar a la basura, quemar, destruir. Abrir todo. Violar todo. Buscar. Husmear. Encontrar cosas útiles y tirar lo inútil. Que, según ellas, significaba tirar todo, absolutamente todo. Salvo, claro está, dos o tres nimiedades que tuvieran algún valor económico. Ni siquiera se salvaron los retratos de mis bisabuelos. ¿Para qué los querés si no sabés quiénes son? –me reprocharon cuando quise salvarlos. Los vi consumirse en el fuego angustiado. Lo único que remedaba sus facciones, desaparecía para siempre. Era como si nunca hubieran existido.
Mis tías y mis tíos sacaban y sacaban más y más cosas de la casa. Papeles amarillos, ropa pasada de moda, sábanas bordadas, cortinas tejidas a crochet, almohadones de plumas, colchones de lana de oveja… todo iba a parar sobre una gran fogata que ardía en el fondo de la casa. Emanaba humo negro, oscuro. De luto.
Yo era apenas un niño y presencié cómo arrasaron con todo. Destruyeron mis raíces. Mis recuerdos. Me dejaron las manos vacías. Lo que para mí hoy tiene un valor incalculable para ellos no significó nada. Todo les pareció vetusto. Viejo. Desechable. Lo pasado pisado –me dijo una de mis tías al descubrir mi mirada devastada que observaba horrorizado como tío Luis hachaba, haciendo pedazos, un ropero antiguo, una mesa gastada, sillas heredadas de generación en generación.
Era la época en que había que deshacerse de todo vestigio que nos remitiera a nuestro pasado alemán del Volga. Estaba mal visto. Era doloroso soportar como nos trataban. El prejuicio, la discriminación, la ignorancia de los demás, dolían mucho –se disculpó muchos años más tarde una de mis tías, anciana ya, que participó de la quema.
No pararon hasta que la casa estuvo vacía. Solo quedaron las machas de humedad y los rectángulos oscuros en las paredes, dónde hubo cuadros colgados. Y un eco devastador repitiendo nuestras voces ajenas. Y detrás de ese eco, un silencio de tumba profanada.
Así está mejor –exclamó satisfecha tía Bárbara, al recorrer la casa pasando revista.
Cumplida la misión decidieron que había llegado el momento de venderla. Todos tenemos nuestras propias casas –adujo tía Clara. ¿Para qué la queremos? ¿Para juntar mugre? –preguntó satisfecha de haber encontrado una excusa que no iba a discutir nadie.
Con tesón inquebrantable fueron horadando la resistencia de abuela. Ella no quería vender. Y era lógico que fuera así. Después de todo era la casa de sus padres, la casa dónde había nacido y había sido feliz. Pero, tanta insistencia, tanto martirizarla diariamente con “la casa se viene abajo”, que abuela terminó accediendo.
Y la vendieron. Y se repartieron el dinero.
Los nuevos propietarios la reformaron. Los que vinieron después también. La modernizaron –dijo tía Marta.
Y así fue como la casa de mis bisabuelos desapareció para siempre. Al igual que todo lo que había dentro.