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sábado, 27 de septiembre de 2014

Retrato de una abuela alemana del Volga y su entorno cotidiano

Filomena Walter mira sus manos, el rosario de perlas negras que tiene entre ellas, acaricia el crucifijo, suspira, levanta los ojos, nos inunda el alma con su mirada profundamente celeste, mientras habla en un murmullo quedo, suave y embebido en lágrimas, que comienzan a caer, a rodar por sus mejillas, abriendo un caudal de recuerdos, un río de imágenes color sepia, que reconstruyen un universo que ya no existe, un mundo cotidiano de palabras alemanas, de costumbres y tradiciones ancestrales, de seres que se marcharon, de trabajo, esfuerzo, coraje y una inconmensurable fe en Dios.
Está sentada junto a la cocina a leña. Luce un vestido negro y un delantal gris. El cabello canoso recogido bajo un pañuelo. El rostro cincelado por el transcurso de los años, los avatares del destino y las duras labores diarias.
La cocina tiene piso de tierra, paredes de adobe pintadas con cal. Un cuadro con la imagen del Sagrado Corazón de Jesús. Una alacena antigua construida por su marido, llena de utensilios añejos y gastados de tanto elaborar sabrosos platos tradicionales. Una mesa larga, de madera, un banco contra la pared, seis sillas con almohadones tejidos a crochet con lana de varios colores. Una cocina a leña. Una palangana blanca. Una jarra con agua limpia. Una toalla. Un espejo. Una cola de caballo con varios peines insertos en su pelo. Un almanaque. Y alguna que otra cosita más. No mucho. Todo es sobriedad. Se respira dignidad. Se vive sin lujos. Sin aparentar ni querer demostrar nada. Se es lo que se es. Sencillamente eso. 

Autor: Julio César Melchior

¿Qué sucedió con los Alemanes del Volga y sus aldeas en Rusia?


Fue ayer, en La Plata, en la Cátedra Libre de la Historia y la cultura de los alemanes del Volga en que el Dr. René Krüger desgranó sus conocimientos y sus visitas a Rusia para mostrarnos que es lo que ha sucedido con los descendientes de aquellos colonos que hicieron del Volga alguna vez el granero de Rusia.
Así con muchas fotografías y comentarios nos explicó la historia de la migración, las aldeas que se construyeron y la situación en la que quedaron, especialmente luego de la partida de los colonos hacia América y Argentina.

La historia del proceso de rusificación a fines del siglo XIX, la primera guerra mundial, la revolución comunista en el año 1917, que con su fiereza atacaron a la comunidad volguense, fiel a sus principios éticos y religiosos. Las hambrunas de los años 1921 y 1928 que diezmaron a la población y que dejaron de producir en aquellas fértiles tierras. La creación de la República Socialista Autónoma de los Alemanes del Volga y al final el ataque alemán a Rusia, en 1941 que dispararon las peores actitudes de Stalin en lo que se refirieron a la comunidad volguense. La deportación a Siberia y a Kazajistán, los trabajos forzados, la inanición y la muerte.
Terminada la guerra, los problemas subsistieron y los alemanes del Volga sobrevivientes no pudieron regresar a sus hogares hasta muchos años después, cuando sus hogares o sus aldeas no existían o se habían cambiado los nombres o se habían habitado con personas de otras etnias, otras lenguas.
Una panorámica sobre la religión, sobre la geografía, sobre las personas sobrevivientes nos tuvo en una permanente atención que duró la hora y media.
Con algunas preguntas de la treintena de asistentes, el acto se cerró con un fuerte aplauso de agradecimiento y la entrega de parte de la Universidad de la Plata del diploma correspondiente a su paso por ella a través de la Cátedra Libre de los Alemanes del Volga.

viernes, 26 de septiembre de 2014

Tras la huella de los alemanes del Volga, en tierra entrerriana

Fuente: www.eldiaonline.com
 Gentileza:Rodrigo Lionel Basgall
 Michael Miller nació y creció en una comunidad alemano-rusa de Dakota del Norte, Estados Unidos. Sus antepasados se instalaron allí, en 1880, provenientes de las aldeas que existían cerca de Odessa, Ucrania.
 Es decir tiene el mismo tronco étnico-cultural de tantos descendientes de alemanes que habitan en Entre Ríos, originarios de las aldeas que se instalaron aquí a fines del siglo XIX.
 La única diferencia es el origen ruso: mientras sus abuelos vinieron de Ucrania, a orillas del Mar Negro, la mayoría de los colonos que se afincaron en la provincia de Justo José de Urquiza, en 1878, provenían del valle del caudaloso Río Volga.

Miller cultivó un fuerte interés por la historia de sus antepasados. Fue a través de su abuela materna y de sus tías que aprendió el idioma alemán, y en una escuela católica de la colectividad le incentivaron la importancia de conservar la memoria familiar y grupal. Con el propósito de preservar este legado, se ha dedicado a recopilar y documentar todo sobre él.
 Actualmente es director y bibliógrafo de la Colección del Patrimonio de los Alemanes de Rusia. Además, está conectado con la Universidad de Dakota del Norte, que abrió un centro de recolección de registros de todo tipo, para salvar la memoria de este grupo étnico.
El estadounidense se ha abocado en su país a realizar documentales fílmicos para rescatar esta memoria. Y como ahora elabora un nuevo trabajo, viajó a la Argentina para contactarse con los descendientes de alemanes-rusos.
 Entre Ríos es por estos días el centro de sus operaciones. Estuvo el jueves en Gualeguaychú, donde tomó contacto con miembros de la Asociación de Descendientes de Alemanes del Volga.
 Se acercó además a los estudios de Radio Cero, acompañado de Fabián Zubia, un traductor argentino -también descendiente de los alemanes del Volga-, y por Bob Dambach, director de Prairie Public Broadcasting (organismo público de radiodifusión con sede en Fargo, Dakota del Norte).
Gracias a los buenos oficios de Leandro Hildt, miembro de la asociación local de los descendientes alemano-rusos, elDía y Radio Cero realizaron una extensa charla con Miller, ayudados por la pertinente traducción de Zubia.
 ¿Cómo se explica la inmigración alemana a Rusia? Según Miller, hay que situarse en la convulsionada Europa del siglo XVII, y en especial en una Alemania atravesada desde antes por guerras y conflictos interminables.
 En tierras germánicas, además, se respiraba un ambiente de intolerancia religiosa que hacía difícil la convivencia. Fue en este contexto que se conocieron los atractivos planes colonizadores de la zarina Catalina II de Rusia –ella a su vez alemana de origen-.
 La emperatriz rusa ofrecía una serie de privilegios para los inmigrantes alemanes. En esencia podrían conservar su idioma, ejercer su profesión, tendrían libertad religiosa, y algo muy importante: se los eximía de prestar el servicio militar obligatorio.
 Se otorgaban tierras en el límite sur de la Rusia europea, que era una geografía recientemente conquistada y estaba por tanto vacía. Fue así que en el año 1763 comenzó la emigración alemana a las llanuras del Volga.

De acuerdo al relato de Miller, después siguió el peregrinar de otros grupos. En 1812, después que el nieto de Catalina conquistara nuevas tierras en la zona del Mar Negro, allí también se instalaron familias alemanas.
Esos fueron los dos asentamientos germanos principales en el antiguo imperio ruso. “Igualmente hubo alemanes en muchas partes de Rusia; incluso en la capital de entonces: San Petersburgo. También está la inmigración de alemanes a Volinia (cerca de la frontera con Polonia), cuyo asentamiento empezó como un goteo poco después de 1800”, refirió el entrevistado.
 Es interesante hacer notar que, luego, muchos de estos alemanes de Volinia se asentaron en la provincia argentina de Misiones. Vinieron en ese momento, allá por 1920, con pasaporte polaco.
 Los colonos alemanes en Rusia se asentaron siguiendo el modelo de la aldea (un dibujo que después se trasplantó a otros lugares). “Vemos casas agolpadas sobre una calle principal y los campos se extienden detrás de la vivienda de cada uno de los colonos”, grafica Miller.
Además de las casas, los colonos construyeron escuelas e iglesias. Al principio fue una lucha dura y constante para domar una naturaleza que se mostraba hostil. Además, hubo que adaptarse a las condiciones que imponía la nueva situación humana en un país lejano.
 Pero las aldeas alemanas, de perfil netamente agrario, que económicamente se autoabastecían, prosperaron y su población se incrementó ostensiblemente. Por cierto que dentro del imperio, había otros grupos humanos (como mogoles y gente de religión musulmana).
 Se diría que reinaba una suerte de coexistencia pacífica entre las etnias. Y esa política liberal era propiciada por los gobernantes rusos de entonces. Pero esta coexistencia empezó a resquebrajarse. Según Miller, la prosperidad alemana despertó celo entre los otros grupos.

Cambio abrupto del entorno 

Las aldeas alemanas no sólo eran autosuficientes desde el punto de vista económico, sino culturalmente. Y esto gracias a la libertad de que gozaba en Rusia, para tener sus propias escuelas e iglesias.
Estas condiciones habían permitido la conservación de su idioma y su cultura. Por lo demás, hay que pensar que los casamientos se hacían dentro de las aldeas.
 Después de casi siglo y medio de permanencia en Rusia, la situación de la etnia alemana se modificó. Miller señala que hubo un “cambio de opinión” de las autoridades y de la sociedad rusa.
 Hasta ese momento estaba vigente un modelo multicultural en toda Europa. Es decir, no había Estados que tuviesen una etnia prevaleciente, con una única religión y lengua. En su geografía, podían coexistir otros grupos.
 “Pero a mediados del siglo XIX hubo una especie de cambio de mentalidad en toda Europa, más afín al nacionalismo”, relató. El zar Alejandro II emprendió así una política de “rusificación”, dirigida a asimilar a las otras etnias que habitaban el imperio.
Fue en este contexto que la autoridad dejó sin efecto las condiciones que hicieron posible en el pasado la estada de los alemanes en Rusia. Se revocó así la esencia del edicto de la zarina Catalina.

Cayó la promesa de eximir a los colonos alemanes y a sus descendientes del servicio militar obligatorio. A la par se los obligó a adoptar y hablar el idioma ruso.
 Miller contó que su bisabuelo decidió irse de Rusia en 1873 porque le tocaba el servicio militar ruso y fue así que llegó a Estados Unidos. Los alemanes de Rusia, temieron que la nueva política fuera in crescendo, y entonces se los obligara a cambiar su religión y practicar el rito ortodoxo.

América, tierra de libertad

En esa época países como Argentina y Estados Unidos, deseosos de poblar sus fértiles y vastas geografías, tenían una política liberal dirigida a atraer inmigrantes europeos.
“Sus gobiernos hacían propaganda tanto en Ucrania como en Rusia. Era una prédica que consistía en ofrecer libertad y nuevas oportunidades”, recordó el entrevistado.
Los alemanes de Rusia no sólo se mostraban trabajadores. También eran prolíficos. “Las familias se multiplicaban muy rápido. Todas tenían un promedio de 10 hijos”, apuntó.
Hay que apuntar que Argentina estaba en plena expansión capitalista. Terminadas las guerras civiles en el Río de la Plata, la constitución liberal de 1853 promovió el ingreso de capitales y de recursos humanos extranjeros.
Ese texto constitucional declaraba: “Los extranjeros gozan en el territorio de la Confederación de todos los derechos civiles del ciudadano: pueden ejercer su industria, comercio y profesión; poseer bienes raíces, comprarlos y enajenarlos; navegar los ríos y costas: ejercer libremente su culto; testar y casarse conforme a las leyes. No están obligados a admitir la ciudadanía, ni a pagar contribuciones forzosas y extraordinarias. Obtienen nacionalización residiendo dos años continuos en la Confederación; pero la autoridad puede acortar este término a favor del que lo solicite (…)”
Cuando los alemanes del Volga llegaron al puerto de Buenos Aires, un contingente fue derivado a la provincia de Entre Ríos, el cual se estableció en la zona de Diamante en el año 1878.
Miller refiere que los alemanes que se quedaron en Rusia, la pasaron mal. Después de la Primera Guerra Mundial, sobrevino la revolución bolchevique. Desde entonces, el gobierno soviético impidió que pudieran salir del país.
En 1941, el Estado comunista suprime el sistema de colonias. “Incluso los alemanes del Volga, que habían logrado constituir una república, la pierden. Después los deportaron a Siberia y a Kazajstán”, contó.
En el Nuevo Mundo, además de Estados Unidos y Argentina, los alemanes de Rusia optaron por Brasil y Uruguay. Algunas familias partieron desde Estados Unidos hacia Canadá.
Después está el caso de los menonitas, una rama del movimiento cristiano anabaptista, originado en el siglo XVI, como expresión radical de la reforma protestante.
Grupos de agricultores menonitas de Prusia (donde se les impusieron en el siglo XVIII severas condiciones para su permanencia), habían emigrado a Ucrania.
 A partir del cambio de condiciones en Rusia, que afectó a todos los alemanes étnicos, a partir de 1870 muchos de ellos decidieron ir a vivir a Canadá y Estados Unidos.
En la misma época aparecen registros de menonitas emigrados de Rusia en América del Sur. Fue en Argentina, en 1877, cuando se formó una colonia agrícola cerca de Olavaria, en la provincia de Buenos Aires.
 Parte de los menonitas de Rusia que huyeron de la persecución comunista emigraron a Paraguay en 1930.


Un pueblo caminante 

¿Cuál es el ethos propio de los alemanes de Rusia? ¿Cuál es el rasgo caracterológico dominante de este grupo humano? Miller cree que nada los diferencia de los alemanes de Alemania, salvo una cosa: han debido moverse, peregrinar por distintos lugares, en pos de hallar una vida mejor.
Los alemanes-rusos, por otro lado, se dicen a sí mismos que son un “pueblo en camino”. Y en ese ideal de estar mejor, hay una actitud de no conformarse con situaciones malas o mediocres, y de rechazo a toda resignación.
De hecho donde ellos fueron, se levantaron y prosperaron. El entrevistado cuenta que esto mismo hicieron en Dakota, que era un territorio despoblado e inhóspito cuando llegaron.
 ¿Qué diferencia existe entre la colectividad que vive en Estados Unidos y la que existe en Argentina? En el país del norte los alemanes-rusos suman cerca de 5 millones de personas. En Argentina se calcula que hay 2,5 millones.
 Vistos en proporción, en función de la población global de los dos países (Estados Unidos tiene 300 millones, Argentina 40 millones), Miller cree que en estas pampas debería ser mayor el impacto cultural de la colectividad.
 Sin embargo, él estima que los alemanes-rusos de Estados Unidos son más activos. Tienen producción universitaria y mediática de más escala, en orden a preservar y difundir la cultura étnica.
 Como sea, cree que aquí en Argentina hay una marcada tendencia a preservar valores tradicionales propios de la colectividad, como la lengua y el folclore. Al tiempo que le llamó la atención el interés de los jóvenes por identificarse y conocer la cultura y la historia de sus ancestros.
Según Miller, las nuevas tecnologías de la comunicación están produciendo un renacer de la colectividad en todo el mundo. Este revival está íntimamente conectado a Internet, donde los descendientes de alemanes-rusos de distintos lugares del planeta, han encontrado un espacio para interactuar y conocerse.
El documental fílmico que él está produciendo, y para el cual está visitando Argentina y Entre Ríos, pretende contribuir a acrecentar y difundir la historia y la cultura de los alemanes de Rusia.

Aldeas entrerrianas

En las fértiles tierras del departamento Diamante, el gobierno nacional (encabezado por Nicolás Avellaneda) crea en 1878 la colonia General Alvear, adonde los primeros inmigrantes alemanes-rusos recibieron en concesión tierras para el laboreo.
 Según consignan algunos autores, allí alrededor de 400 familias fueron beneficiadas con 20 mil hectáreas, las cuales fueron vendidas al precio de 1,50 peso la hectárea, con tres años de gracia para el pago.
 En ese espacio los recién llegados se agruparon conforme a su religión (unos eran católicos y otros protestantes) y pueblo de origen, con la idea de mantener sus tradiciones y cultura.
 Así nacen las primeras aldeas que actualmente conservan sus primitivas características: Valle María, Spatzenkutter, Salto, Protestante, San Francisco y Brasilera.
Ante la expansión que verificaron las aldeas, la tierra agrícola se convirtió en un bien escaso. Fue entonces que Pedro Michel, Felipe Huck, Jacobo Bauer y Andrés Müller vinieron a la zona de Pehuajó Norte, departamento Gualeguaychú, y se contactaron con Juan Spangenberg, de origen alemán, que poseía 12.000 hectáreas en la zona.
 Allí se proyectó instalar a los nuevos colonos. Se formaron tres grupos, espontáneamente; los Huck fundaron la aldea San Antonio; los Bauer, Schimpf y Reichel, la aldea Santa Celia; y un grupo más nutrido, conformó luego la aldea San Juan.

jueves, 25 de septiembre de 2014

Muestra de pintura de adultos mayores el fin de semana de Kerb en Pueblo Santa Trinidad


La Profesora de Plástica Graciela Herlein y las alumnas Laura y Dora Siben trabajaron intensamente hace unos días atrás pintando un cartel que está al ingreso de la primera Colonia Alemana, como parte de los preparativos para la fiesta de Kerb que se viene el primer fin de semana de octubre.

Consultada la Profesora indicó que en el marco de esta celebración estarán presente con una muestra de pintura: “siempre participamos en las Kerb con los Centros de los Jubilados, siempre mostrando lo que hacen los adultos mayores. En este caso el fin de semana de la Fiesta Patronal de Santa Trinidad estaremos mostrando lo que han realizado los alumnos de los talleres de adultos mayores de la Municipalidad y el Centro de Jubilados de esta localidad. Vamos a estar mostrando lo que se hizo durante el año, los cuadros que hicimos para el aniversario de Coronel Suárez”.
Señaló Graciela Herlein que “siempre estamos trabajando mucho en este taller de expresión plástica, buscando que a través de esta actividad artística salgan adelante. Siempre digo que el psicólogo se enoja un poquito conmigo porque esta actividad es terapéutica. Más de una vez no pueden descansar, entonces se levantan y se ponen a pintar. Dejan de tomar un medicamento que antes necesitaban y que ahora han reemplazado por esta actividad creativa. Yo estoy muy orgullosa con todo lo que están haciendo”.
Anticipó que el 3 de octubre, en el Mercado de las Artes, se inaugurará una muestra referida al Lago Epecuén y sus ruinas. Y para el fin de semana del 4 y 5 de octubre la muestra de pintura en la Delegación de Santa Trinidad.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Fotografías de la elección y coronación de la reina, en la Fiesta Nacional del Inmigrante, Oberá, Misiones


Llevada a cabo del 4 al 14 septiembre. Parque de las Naciones. Oberá.  Misiones. Argentina.






Festejos del 135º Aniversario de la Fundación de Aldea Brasilera y el 4to. Año de creación del Grupo Campo Verde

Con Motivo del los 135 años de fundación de Aldea Brasilera y el 4to año de creación del Grupo de Danzas Alemanas Campo Verde, hemos decidido junto a la Asociación de Descendientes de Alemanes del Volga de Aldea Brasilera (Unserde Gross Eldern) celebrar tan importantes acontecimientos con diversas actividades que se llevaran a cabo los días 3, 4 y 5 de Octubre en Aldea Brasilera.

 Programa:

Viernes 3 de Octubre:
Por la mañana:
1- Charlas en la escuela secundaria con el alumnado de dicha escuela, como así también de la escuela primaria de la localidad con la participación de historiadores, narración de anécdotas y leyendas. A partir de las 10hs.
2- A continuación, elección del Logo de la Asociación a través del Concurso de dibujo entre los trabajos presentados por los alumnos de las entidades educativas
Al mediodía:
3- Muestra Gastronómica, venta de tortas alemanas y música en la escuela secundaria y frente a la misma, a partir de las 12hs.
Por la tarde:
4 - A partir de las 17:00 hs. Peregrinación desde la Iglesia San José al Cementerio de la localidad. 
5 - Ofrenda floral al pie de la Cruz Mayo.
6 - Misa de Campaña para rogar por el eterno descanso de nuestros antepasados.
Por la noche:
7 - Encuentro de acordeones alemanas. Herencia de nuestras raíces en el Salón Parroquial a partir de 19:30hs. Entrada libre y gratuita. Con servicio de Cantina.
Sábado 4 de Octubre:
Por la mañana:
1- Excursiones con guías e historiadores. A partir de las 10hs desde la Iglesia San José de nuestra localidad. 
2- Muestra de stands, Ferias de platos y de trajes típicos en el Salón Parroquial a partir de las 12hs.
Por la tarde:
4 - A partir de las 16:00 hs. Desfile desde la ruta, recorriendo las calles de la aldea con la participación de agrupaciones, ballets, música en vivo, carrozas y carros decorados a la antigua usanza.
5 - A continuación acto al pie del monumento de los Inmigrantes frente a la Iglesia. 
6 - Santa Misa en Acción de Gracias 18:30hs.
Por la noche:
7 – Al término de la Misa, Gran festejo del 4º Aniversario del Grupo Campo Verde con danzas, servicio de cantina, música a cargo de Los Reyes del Volga y Willy Weimer, con su polkarock, en el Salón Parroquial. Entrada módicas.
Domingo 5 de Octubre:
Al mediodía:
Gran almuerzo familiar A partir de las 12hs:
Menú: choricitos con ensaladas, asado con cuero con papas y batatas al horno, Fülsen, postre helado.
- Animación Musical de la Super Banda Estrella
- Grupos de danzas
- Sorteos y remates.
- Esmerado servicio de cantina.
Precio de la tarjeta Mayores $140.00, menores $70,00. Por reserva comunicarse al 4853072 (Julia Gareis) 4853140 (Guido Spahn) 4853061 (Adolfo Streitemberger).

Fotografías tarde de Kerb:Jardín Parroquial y sus docentes trabajando por el establecimiento

 Por María Luján Streitenberger
Directora Escuela Parroquial Santa María


Fotografías tarde de Kerb con Jardín Parroquial Santa María, en su año de las Bodas de Oro.



Fotos tarde de Kerb. Trabajando juntos Escuela Sec. Parroq. Sta. María y Rotary Club Las Colonias

 Por María Luján Streitenberger
Directora Escuela Parroquial Santa María


Docentes y padres de la Escuela Secundaria Parroquial Santa María, trabajando en la tarde de Kerb, con la colaboración de Rotary Club Las Colonias.


martes, 23 de septiembre de 2014

Feria de Colectividades

Inscribirse a través de la casilla de correo electrónico de la Comisión de Fiestas y Propaganda del Centro Galicia de Buenos Aires: fiestas@centrogalicia-bsas.org

Disertación "¿Qué sucedió con los alemanes del Volga y sus aldeas en Rusia?"

La disertación "¿Qué sucedió con los alemanes del Volga y sus aldeas en Rusia?", se llevará a cabo este viernes, a las 18 horas, en la CÁTEDRA LIBRE DE LA HISTORIA Y LA CULTURA DE LOS ALEMANES DEL VOLGA, por el Dr. René Krüger., en el Salón del Rectorado (1º piso) de la Universidad Nacional de La Plata, en la calle 7 entre 47 y 48.

El Dr. René Krüger es teólogo, pastor de la Iglesia Evangélica del Río de La Plata, historiador, especialista en las misiones jesuíticas guaraníes, viajero incansable y referente importante de la comunidad de los Alemanes del Volga o Alemanes de Rusia. Su vasta cultura y su incansable vocación de comunicar estarán presentes en nuestra Cátedra Libre. De ahí que la invitación tenga ese sabor de imperdible, a la que nos veremos obligados a asistir.

¡Los esperamos a todos!

sábado, 20 de septiembre de 2014

A la luz de la vela

Una vela arde en el centro de la mesa. Una sola y pobre vela. La lumbre apenas concede luz a un círculo muy pequeño: la fuente con la cena, los platos y un poco más, no mucho. El padre, la madre y tres hijos comen Kleis. Beben leche. Son una familia. No faltan el pan casero elaborado por mamá ni el rezo de papá agradeciendo a Dios el alimento recibido para completar el cuadro.
Una vela es todo lo que hay para iluminar el hogar de esta humilde pero dichosa familia alemana del Volga. Una vela y mucho amor.

La triste historia de vida de Doña Amalia Safenrieter

Cabellos blancos unidos en un rodete. Ojos claros. Rostro de abuela buena. Anteojos de marco negro. Doña Amalia habla haciendo un esfuerzo extremo, como si la existencia le pesara. No tiene problemas en contar su vida; pero el hacerlo le representa un gasto de energía extra. Tiene noventa y cinco años. Vive en un geriátrico. Ningún familiar la visita porque, sostiene, “la mayoría ya murió y los demás ni se acuerdan que sigo viva”. Por eso está feliz que estemos junto a ella y queramos escuchar su historia de vida.

“Por fin alguien se acuerda de esta vieja que ya no sirve para nada” –dice sonriendo amargamente. “Habla todo en alemán. El castellano lo entiende; pero no sabe decir una sola palabra en español” –la disculpa una de las enfermeras del lugar sin saber que nos agrada conversar en alemán.
Refiere que nació “cuando las colonias eran solamente calles de barro y casas de adobe. Mis padres eran pobres. Por eso empecé a trabajar de sirvienta, cama adentro, como se decía antes, a partir de los doce años. No fui a la escuela. No sé leer ni escribir. En casa no había tiempo para eso. Todos teníamos que ayudar a mamá. Éramos nueve hermanos. Había que lavar la ropa, cocer, cocinar, regar la quinta de verduras”.
Hace una pausa. Toma aire. Descansa. Bebe un trago de agua. Está recostada en la cama. Confiesa que se levanta muy poco durante el día. El cuerpo ya no soporta largas caminatas. Tampoco puedo hacer nada. Solo descansar y dormir. Soy un estorbo para todos”.
Otra pausa. Una pausa triste. Dolorosa. Sin consuelo para su mirada antes llena de luz y alegría.
“Mis padres me casaron a los dieciséis años con un amigo de la familia. Un hombre bueno que me trató siempre muy bien. Tuve once hijos. Nosotros también pasamos mucha pobreza y por eso, y por la falta de trabajo que había en aquellos años, la mayoría de mis hijos se marcharon de las colonias y nunca volvieron”.
Calla. La tristeza se profundiza. Le cierra la garganta. Le atrapa las palabras. La ahoga. La aproxima al llanto.
Cambia de tema. Habla de sus años de juventud. De sus hijos cuando iban a la escuela. Rememora travesuras. Cuenta detalles de la muerte de su marido. Se queja de la soledad en que vive. De su vejez.
Nos mira y sonríe. Está feliz porque la visitamos, porque la escuchamos, porque la comprendemos.
Le decimos que vamos a regresar. Que la residencia donde está no queda tan lejos de las colonias, como ella supone. Los ojos se le iluminan. Nace una esperanza. Una llama de luz comienza a surgir en su corazón. Una llama que, sin embargo, se apagó para siempre una semana después, con una sonrisa en los labios. Murió con la satisfacción de saber que le importaba a alguien y que alguien la iba a llorar y que su historia va a quedar escrita eternamente en la memoria de este periódico.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Lista de actos de la Kerb 2014 de Pueblo Santa Trinidad

 
El Delegado Municipal de Pueblo Santa Trinidad, Fabián Maier, dio a conocer el programa oficial que se desarrollará el primer fin de semana de octubre con motivo de las tradiciones Fiestas Patronales de la primera Colonia.

Sábado 4 de octubre:
10 hs. Programa radial de La Nueva Radio Suárez desde la Delegación Municipal. 
Anfiteatro Municipal “Andrés Schwab”.
10 hs. Encuentro de la Escuela Municipal de Ajedrez. Organiza:
scuela Nº 5. 
Venta de flores en el Cementerio local. Organiza: Subcomisión de Hockey del Club San Martín. 
13:30 hs. Torneo de Kosser “Kerb 2014”. Cantina a cargo de la Comisión de Festejos.
14 hs. El Municipio Visita tu Barrio. Organiza: Dirección de Deportes. 
14 hs. Muestra de dibujos y pinturas realizadas por los adultos mayores de nuestra comunidad. Organiza: Centro de Jubilados y Pensionados Santa Trinidad, Consejo de Adultos Mayores y PAMI en la Delegación Municipal.
16 hs. Misa en Honor a los difuntos en el templo parroquial. Organiza Comisión Parroquial.
22 hs. Baile Popular en el Club San Martín. Ameniza: Rubén “Sensación” Citterio, el maestro del acordeón y su orquesta desde Junín con todos sus ritmos. Organiza: Club San Martín y FM Rural. Elección de la Reina de Pueblo Santa Trinidad. 
Domingo 5 de octubre. 
8 hs. Salva de bombas y toque de sirena a cargo de los Bomberos Voluntarios de la ciudad de Cnel Suárez. Desayuno con los Bomberos. Venta de flores en el Cementerio. Organiza: Subcomisión de Hockey. 
10:30 hs. Misa en acción de gracias.
11:30 hs. Inauguración del SUM Escuela Nº 5. Inauguración de 700 metros obra de extensión de gas en calle Juncal, entre Avda Alemanes del Volga y Antonio Marbán, y 30 luminarias en varias calles de la comunidad. Acto Protocolar. Distinciones.
13 hs. Almuerzo con autoridades.
14:30 hs. Desfile institucional. En cada Institución: Venta de Torta Típica Alemana Escuela Primaria Nº 5; Venta de Tortas Escuela Secundaria Nº 5; Muestra “La Rueda de la Carneada” Jardín de Infantes Nº 902.
17 hs. Muestra de Pinturas en la Delegación Municipal. Organiza: Centro de Jubilados y Pensionados Santa Trinidad con el Consejo de Adultos Mayores y PAMI. 
17 hs. Anfiteatro Municipal “Andrés Schwab”: servicio de cantina a cargo del Club San Martín. Paseo de artesanos independientes. Paseo de microemprendedores Suárez Produce. Juegos de kermese a cargo de la Cooperadora del Jardín Nº 902. Adivine el Peso del Cordero a cargo de la Cooperadora de la Escuela Secundaria Nº 5. Venta de Tortas a cargo Caballeros en Camino. Inflables - Toro Mecánico – Pochoclos. Espectáculos Artísticos: Música Folclórica a cargo del Grupo Contrapunto de la ciudad de Bahía Blanca y cuadros de baile típicos a cargo de la Peña Llanuras Gauchas; Muestra Coreográficas del CEF Nº 70 y música Popular a cargo de Fabián y la voz de Silvina.

Se desarrollará la 9º Fiesta del Acordeón. ¡Todos a participar!


Se llevará a cabo en el Club Independiente, en Pueblo San José. Oganiza Rotary Club Las Colonias. Será el 25 de octubre próximo.

Nuevamente el Rotary Club Las Colonias está preparando una nueva edición de la Fiesta del Acordeón. En este caso será la 8va regional y la 9na que se organiza, ya que la primera fue de carácter local.
Será el 25 de octubre en el Club Independiente y la actividad comenzará a las 20 horas, ya que hay muchos músicos que han comprometido su presencia, no solamente de la Provincia de Buenos Aires sino de otros lugares también, que convocados por el prestigio de esta fiesta se quieren sumar en la celebración de la música y de un instrumento que es muy caro a muchas personas, especialmente a los alemanes que emigraron para diferentes lugares llevando pocas pertenencias, pero, infaltable, llevaron consigo el acordeón.
Marcelo Fhur es uno de los más entusiastas organizadores de esta propuesta y junto con su esposa Elvira recorren las diferentes ciudades y pueblos en busca de músicos de acordeón. Los escuchan ejecutar este particular instrumento y los convocan para participar en esta fiesta que ya es tradicional y que mucha gente espera.
Consultado, Marcelo Fhur habla, con lágrimas en los ojos, en torno a lo que representa en su historia familiar el acordeón. Se acuerda que su padre reunía a la familia a través de la música; que las jornadas de duro trabajo se coloreaban y se aliviaban con la música del bandoneón al finalizar cada día y que muchos de los hijos que en ese hogar nacieron también disfrutaban, como es el caso de Marcelo, de tocar el bandoneón.
En estos últimos meses de preparativos para esta fiesta Marcelo en más de una ocasión se reúne con sus amigos, a los que les apasiona también este instrumento, y despuntan su gusto por la música ejecutando juntos algunos temas. De eso da cuenta el bandoneón que, en descanso, espera sobre la mesa del comedor.
Y lo que más le emociona, cuenta Marcelo, es ver a las nuevas generaciones, a niños y jóvenes que se suben al escenario a tocar este instrumento que es parte integral en su vida familiar.
La semana que viene se pondrán en venta las entradas y también las mesas numeradas para los que quieran estar presente en esta gran fiesta.
Se pueden conseguir ante los miembros del Rotary Club Las Colonias, para disfrutar de una fiesta que será espectacular y que tendrá lo mejor del bandoneón de esta parte del país.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Jugadores de Kosser de los Pueblos Alemanes viajan rumbo a Castelli, Chaco, en octubre


Se preparan para el viaje a Castelli en la Provincia de Chaco en octubre. Está en marcha una campaña de útiles escolares y ropa para niños para llevar en donación.

Hugo Schwab, integrante de la Asociación Alemanes del Volga, relató a La Nueva Radio Suárez las expectativas por el próximo viaje a Castelli, en la Provincia de Chaco, que está proyectado por un grupo de jugadores de Kosser, el tradicional juego de los alemanes, que busca rescatarse de la memoria de los mayores para volver a ponerlo en valor para los adultos y jóvenes de la actualidad. 
Pero este viaje hacia una de las poblaciones que tiene una importante población de alemanes del Volga, que emigraron hacia allí hacia 1930, tiene además de este fin cultural y social una razón solidaria. 
Es que Castelli es la última ciudad a las puertas del Impenetrable, donde hay muchos parajes conformados por descendientes de pueblos originarios, con un montón de necesidades.
Por ello se está llevando adelante una campaña hasta el día 8 de octubre (el viaje será el día 9 de octubre) con el fin de reunir sobre todo útiles escolares y ropa para niños, entre otras cosas que la gente podrá donar. 
Todo se reúne en el Cuartel de Bomberos Voluntarios a partir de ahora.
“Estamos juntando diferentes productos para las escuelas del Impenetrable. Una de los parajes es Pampa Tolosa, otro Las Hacheras, son todas escuelas dentro del bosque chaqueño, con grandes necesidades de todo lo que la gente pueda imaginar cómo necesidad. Nos están pidiendo de todo, porque la gente realmente no tiene nada. Son escuelas perdidas dentro del monte, donde los que se tienen que hacer cargo lo hacen en lo mínimo. Buscamos juntar ropa para niños, calzado, juguetes y útiles escolares”. 
“En una nota que nos enviaron nos piden lo que sea, que todo será bienvenido, también pintura para los colegios. Nosotros apuntamos más a los niños. Agradecemos a los Bomberos Voluntarios de Coronel Suárez que se hacen cargo de juntar la mercadería, también en la Delegación Municipal de Santa Trinidad, en Foto Armando en Pueblo San José y Club El Progreso de Santa María. En todos esos lugares estamos recepcionando las donaciones”.
El día 9 de octubre partirá una delegación de jugadores de Kosser llevando las donaciones y buscando “reflotar la cultura de los alemanes del Volga a través de este juego”, dijo Hugo Schwab.